miércoles, 15 de abril de 2009

Honoré Daumier


Honoré Daumier


(Marsella, 1808-Valmondois, Francia, 1879) Caricaturista, pintor y escultor francés. Destacó sobre todo como caricaturista, con litografías de sátira política, social y de costumbres que aparecieron en publicaciones periódicas como La Silhouette, Caricature y Charivari. Se cree que realizó más de 4 000 litografías caricaturescas con un dibujo muy expresivo, capaz de ilustrar una idea con sólo un gesto o una actitud. A partir de 1860 se dedicó también al dibujo, la pintura al óleo y la acuarela. Estas obras, de colorido cálido, composición simplificada y grandes contrastes de luces y sombras, no gozaron del favor del público. Daumier fue valorado tan sólo por algunos entendidos, como Delacroix y Corot, y este último le prestó importantes ayudas económicas para impedir que acabara en la miseria. Entre sus pinturas destaca la serie en la que presenta a Don Quijote como un héroe inmortal.


Vida y obra

Honoré Daumier nació el año 1808 en la ciudad de Marsella, pero siendo niño debió trasladarse a París junto con su familia. En París, muy joven trabajo como ujier en un tribunal de justicia y cadete en una librería, luego se dedicó a estudiar pintura y dibujo. De este modo dio inicio a su carrera de artista realizando trabajos en xilografía y la ilustración de anuncios publicitarios en los que se nota el influjo de Charlet.
En 1828 comenzó sus primeras litografías para el diario La Silhouette (La Silueta). En 1830 inició su labor en la revista humorística La Caricature en donde adquirió merecido renombre por sus grabados y dibujos llenos de sátira y crítica social (incluyendo escenas domésticas). En 1832 comenzó a trabajar en Le Charivari, periódico humorístico-político dirigido por Charles Philipon particularmente crítico al gobierno de Luis Felipe I de Orleans, allí tuvo como compañeros a otros señalados caricaturistas:Raffet, Devéria y Grandville. Daumier precisamente por haber realizado una caricatura en la cual ese monarca aparecía retratado como Gargantúa (el glotón personaje de Rabelais), sufrió una prisión de seis meses.
En 1835debido a la instalación de la censura en Francia, Daumier evitó la caricatura política directa y en su lugar se dedicó a ridiculizar las convenciones y costumbres entonces imperantes.
Retornó a la sátira política con la Revolución de 1848. A partir de ese mismo año 1848 se apasionó por la pintura, teniendo entonces un estilo muy influido por Delacroix, Cort, Millet, Rousseau y -en sus últimas obras- por Fragonard (Estudio del pintor) y los impresionistas (por ejemplo: La lavandera). A medida que fue perdiendo vista, tuvo que dejar la litografía y centrarse en la pintura, que abordaba con una técnica directa y apenas retocada.

También son muy valoradas sus esculturas y bustos de yeso (escayola) y bronce que realizaba principalmente para que le sirvieran de modelos al realizar sus ilustraciones.

Sus grabados se destacan por la mordacidad descarnada y sin embargo de matices exquisitos y líneas nada exentas de sutileza, al trabajar sarcásticamente los rostros, las expresiones, los gestos, con precisas exageraciones logra dar noción de la personalidad de los sujetos representados. Es interesante notar en sus litografías el sabio uso de las combinaciones cromáticas para lograr sus cometidos de expresar situaciones emotivas en un ámbito social (existe aquí un influjo -morigerado- desde la obra de Goya); sus litografías tienen una calidad muy próxima a la pintura, en cuanto a su menos conocida pintura, se caracteriza por un patetismo logrado con masas oscuras y contrastes de colores fríos y cálidos, es así que si en sus últimos tiempos Daumier recibió influjos de los impresionistas, él previamente había ya influido en ellos, pero no queda en esto la gravitación de Daumier, también ha influido sobre los expresionistas, por ejemplo en Nolde, Ernst Barlach y Ensor.

En 1865 conociendo la grave situación económica por la cual pasaban Daumier y su esposa, su amigo el escultor Geoffroy Dechaume les convenció para que fueran a vivir a Valmondois (en Val d'Oise) donde su otro amigo, Corot, les prestó una pequeña casa en el centro del pueblo; allí falleció Daumier.

Principales obras

Daumier realizó cerca de 4000 litografías, 300 dibujos y 200 pinturas así como decenas de esculturas. Entre sus grabados y pinturas se destacan:

  • Gargantúa (1831)
  • Un héroe en julio(1832)
  • El vientre legislativo (1832)
  • La libertad de imprenta (1832)
  • El miembro de todas las academias (1842)
  • La República (1848)
  • Los emigrantes, también conocido como Los fugitivos, (1852-1855)
  • Los ladrones y el asno (h. 1858)
  • El melodrama (h. 1860)
  • El levantamiento
  • El primer baño
  • Charles Philipon
  • La lavandera (1863)
  • El vagón de tercera (1862-1864)
  • Gente de Justicia, en francés: "Les Gens de Justice" (h. 1845-1848). Esta importante serie consta de 41 impresiones, que apareció en Le Charivari entre marzo de 1845 y octubre de 1848 (con la excepción de Nos. 26 y 39, que se había publicado fuera de Le Charivari). Existe una 42a. impresión que sin embargo sigue siendo inédito.
  • Don Quijote y Sancho Panza o Don quijote (h. 1868)

Two Sculptors
Undated (150 Kb); Oil on wood, 11 x 14 in; The Phillips Collection, Washington, D.C.





  • Wandering Saltimbanques
    c. 1847-50 (130 Kb); Oil on wood, 32.6 x 24.8 cm (12 7/8 x 9 3/4 in); The National Gallery of Art, Washington, D.C.

  • The Burden (The Laundress)
    c. 1850-53 (110 Kb); Oil on canvas, 130 x 98 cm (51 1/8 x 38 5/8 in); The Hermitage, St. Petersburg; No. 3K 1500. Formerly collection Gerstenberg/Scharf, Berlin

  • The Uprising
    c. 1860 (190 Kb); Oil on canvas, 87.6 x 113 cm (34 1/2 x 44 1/2 in); The Phillips Collection, Washington, D.C.

  • The Print Collector
    1857-63 (40 Kb); Oil on panel; The Art Institute of Chicago

  • Laveuse au Quai d'Anjou (Laundress on the Quai d'Anjou)
    c. 1860 (170 Kb); Oil on wood panel, cradled, 28.5





Don Quixote and the Dead Mule
1867 (180 Kb); 132.5 x 54.5 cm, Musee d






The Third-Class Carraige
1863-65 (150 Kb); Oil on c





Le passé, le présent, l’avenir de Daumier
Honoré Daumier, Journal La Caricature, n°166 « Le passé, le présent, l’avenir » © BnF / dpt. Estampes et photographie

PC1970.61
Honoré Daumier
French (1808-1879)

from the Robert Macaire series:
Robert Macaire Mendiant Distingué

1837
lithograph,
9.75 x 8.5 inches

PC1970.65
Honoré Daumier
French (1808-1879)

from the Emotionnes Parisiennes series:
Vole!...Rue Vide-Gousset...

1839
lithograph,
9.5 x 7.5 inches


http://www.youtube.com/watch?v=WVVgN9FaZcE

http://www.youtube.com/watch?v=WVVgN9FaZcE



jueves, 19 de febrero de 2009

DIEGO VELASQUEZ




Los Borrachos, El Triunfo de Baco




Autor:Velázquez


Fecha:1628-29


Museo:Museo del Prado


Características:165 x 188 cm.


Material:Oleo sobre lienzo




Estilo: Posiblemente sea ésta una de las obras de Velázquez más famosas y reproducidas; fue pintada para Felipe IV entre 1628-1629, siendo pagada el 22 de julio de 1629. El artista quiso representar a Baco como el dios que obsequia al hombre con el vino, que lo libera, al menos de forma temporal, de sus problemas cotidianos, por lo que Baco se convierte en uno de los borrachos que participan en la fiesta, diferenciándose de los demás por su piel más clara. El asunto ha sido tratado como una escena realista y popular, del mismo modo que si estuviésemos ante una merienda de amigos en el campo; por esto el título original ha sido sustituido popularmente por "Los Borrachos". Se ha supuesto que el tema mitológico y el aire divertido de la obra fueron sugeridos por Rubens, en aquellos momentos en Madrid. La escena puede dividirse en dos mitades: la izquierda, con la figura de Baco muy iluminada, cercana al estilo italiano inspirado en Caravaggio, y la derecha, con los borrachines, hombres de la calle que nos invitan a participar en su fiesta, con un aire muy español similar a Ribera. En esta obra, Velázquez introduce un aspecto profano a un asunto mitológico, en una tendencia que cultivará aún más en los siguientes años.


Velázquez. Diego Rodríguez de Silva Velázquez


Nacionalidad: EspañaSevilla 1599 - Madrid 1660

Pintor

Estilo: Barroco Español

Escuela: Barroco sevillano, Escuela Española
Obras: 109


Diego Rodríguez de Silva y Velázquez, pintor barroco español, nació en Sevilla en 1599. A los once años inicia su aprendizaje en el taller de Francisco Pacheco donde permanecerá hasta 1617, cuando ya es pintor independiente. Al año siguiente, con 19 años, se casa con Juana Pacheco, hija de su maestro, hecho habitual en aquella época, con quien tendrá dos hijas. Entre 1617 y 1623 se desarrolla la etapa sevillana, caracterizada por el estilo tenebrista, influenciado por Caravaggio, destacando como obras El Aguador de Sevilla o La Adoración de los Magos. Durante estos primeros años obtiene bastante éxito con su pintura, lo que le permite adquirir dos casas destinadas a alquiler. En 1623 se traslada a Madrid donde obtiene el título de Pintor del Rey Felipe IV, gran amante de la pintura. A partir de ese momento, empieza su ascenso en la Corte española, realizando interesantes retratos del rey y su famoso cuadro Los Borrachos. Tras ponerse en contacto con Peter Paul Rubens, durante la estancia de éste en Madrid, en 1629 viaja a Italia, donde realizará su segundo aprendizaje al estudiar las obras de Tiziano, Tintoretto, Miguel Ángel, Rafael y Leonardo. En Italia pinta La Fragua de Vulcano y La Túnica de José, regresando a Madrid dos años después. La década de 1630 es de gran importancia para el pintor, que recibe interesantes encargos para el Palacio del Buen Retiro como Las Lanzas o los retratos ecuestres, y para la Torre de la Parada, como los retratos de caza. Su pintura se hace más colorista destacando sus excelentes retratos, el de Martínez Montañés o La Dama del Abanico, obras mitológicas como La Venus del Espejo o escenas religiosas como el Cristo Crucificado. Paralelamente a la carrera de pintor, Velázquez desarrollará una importante labor como cortesano, obteniendo varios cargos: Ayudante de Cámara y Aposentador Mayor de Palacio. Esta carrera cortesana le restará tiempo a su faceta de pintor, lo que motiva que su producción artística sea, desgraciadamente, más limitada. En 1649 hace su segundo viaje a Italia, donde demuestra sus excelentes cualidades pictóricas, triunfando ante el papa Inocencio X, al que hace un excelente retrato, y toda la Corte romana. Regresa en 1651 a Madrid con obras de arte compradas para Felipe IV. Estos últimos años de la vida del pintor estarán marcados por su obsesión de conseguir el hábito de la Orden de Santiago, que suponía el ennoblecimiento de su familia, por lo que pinta muy poco, destacando Las Hilanderas y Las Meninas. La famosa cruz que exhibe en este cuadro la obtendrá en 1659. Tras participar en la organización de la entrega de la infanta María Teresa de Austria al rey Luis XIV de Francia para que se unieran en matrimonio, Velázquez muere en Madrid el 6 de agosto de 1660, a la edad de 61 años.